planificador de comidas, planificadores & organizadores

Planificador de Comidas

Antes de empezar, descargá el planificador de comidas disponible de forma gratuita. El planificador está disponible para quienes forman parte de mi lista de suscriptores (además de otros regalos que solo doy por allí).

Paso 1: ¿Qué comes?

Tomate la primera semana para llenar el listado de comidas del paso 1 con preparaciones que generalmente almorzás/cenás dentro de las distintas categorías: pollo, carne, pescado, legumbres, etc.

En el menú semanal del paso 1 registrá lo que comés cada día con tu método de planificación actual (que puede ser la improvisación absoluta, por ahora eso vale).

Nos enfocamos solo en el almuerzo y en la cena porque generalmente nadie tiene problemas con el desayuno y la merienda (usualmente comemos lo mismo o las preparaciones son tan sencillas y repetitivas que lo tenemos perfectamente automatizado).

Paso 2: ¿Qué te gustaría comer?

En la lista de comidas del paso 2 escribí en categoría al menos 4 comidas que te gustaría comer considerando la época el año en la que estás (no escribas estofado de pollo si estás en verano con 39º de temperatura).

Si en alguna categoría no llegás a 4 comidas entonces buscá e investigá en Internet o algún libro de cocina que tengas en casa recetas para comidas que se puedan adaptar a tu estilo de vida. ¡No pongas una comida super elaborada si no te gusta cocinar elaborado!

Podés usar la lista de lo que habitualmente comés como referencia (la lista que armaste en el paso 1).

Mientras vayas escribiendo las comidas en el planificador de comidas considerá su dificultad y tiempo de preparación. Tené en mente que esta es la lista de comidas “salvadora”, la que te va a ayudar a armar tu menú semanal mucho más fácil y que está para solucionarte la vida, no complicártela.

Además quiero que planifiques UNA semana usando la nueva lista de comidas.

Acordate que este menú está para ayudarte, no para limitarte. Puede que algún día te surja otra comida o te quede más fácil preparar la de otro día. En ese caso las comidas pueden intercambiar lugares y listo, no hay que darle mucha vuelta.

Si ves que una comida te complica, preguntate porqué. Capaz la pusiste en un día complicado, o simplemente no estás para entregarle tanto tiempo a ella y hay que sacarla de la lista o hacerle una marca para “ocasiones especiales”.

Usá la lista de compras para anotar todo lo que deberías tener para cumplir con ese menú y date un paseo por el super para comprar todo lo que puedas en una sola vez.

Paso 3: Menú para 14 días

Ya vas dos semanas usando tu planificador de comidas y ya contás con información muy importante:

  1. Una lista de comidas con al menos 4 comidas en cada categoría. Esto te da variedad para tu planificación. Son comidas que podés elaborar y que disfrutás. Esta lista vale oro, tenela siempre a mano cuando planificás tus comidas semanales para cada estación del año.
  2. Dos menú semanales: uno con el registro de lo que comiste en una semana, el otro lo que intentaste comer en una semana planificada. Preguntate: ¿Qué funcionó? ¿Qué cosas te funcionaron? ¿Cuáles no? Cuando cambiaste la comida, ¿cuál fue la razón? ¿Falta de tiempo? ¿Falta de ganas de preparar/comer eso?

Con toda esta información quiero que prepares tus próximos 14 días de comidas con las hojas de menú semanales que te quedan por llenar.

La idea es poder repetir estos menús cada dos semanas que es el tiempo suficiente para poder contar con cierta variedad y no aburrirte de comer siempre lo mismo. No solo vas a ahorrar tiempo eligiendo qué comer cada día, sino que vas a ir al supermercado muchas veces menos y eso se va a reflejar en más tiempo libre y menos dinero gastado en las compras que hacemos “por las dudas”.

Paso 4: Mejoras al menú y cambios de estación

No comemos lo mismo en invierno que en verano, por lo que tu menú y tu lista de comidas seguramente varíe de estación en estación.

Con cada nuevo cambio de estación prepará una nueva lista de comidas y un nuevo menú semanal para 14 días.

Acordate que la idea es tener un plan que te ayude en los momentos en que no querés dedicarle tiempo al “qué como ahora” y que no solo va a ayudarte a organizarte en las comidas, sino que vas a pasar menos tiempo en el supermercado y vas a gastar menos en tus compras porque ya vas a saber exactamente lo que tenés que comprar para tu menú semanal o de 14 días.

Si ves que tu menú semanal no te está funcionando ¡cambialo! Pero por favor no tires nada. Un menú semanal que no te funciona en una época de tu vida puede hacerlo en otra. ¡Guardalos todos! Usá solo los que te sirvan hoy.

¿Ya probaste el planificador de comidas? ¿Sentís que ganaste tiempo libre?

¡Espero tus aportes en los comentarios!

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